 |
|
 |
 |
|
 |
| |
| Ichape Kene Piesta* |
|
| [7/30/2010 4:01:27 AM][Cynthia A. Vargas Melgar] |
|
Ichape Kene Piesta*
San Ignacio de Moxos, ubicado aproximadamente a 90 kilómetros de distancia de Trinidad, mañana festeja su 321 aniversario.
Esta población forma parte de las primeras misiones jesuíticas fundadas en el Departamento, por ello hasta hoy presenta características propias de esa época. Su imponente Iglesia, sus viviendas, artesanías, instrumentos y partituras musicales, sus danzas y folclore, son representaciones claras de la influencia misional.
Razones que le han valido la obtención de varios títulos en el ámbito cultural. El primero de ellos en 1975, cuando por decisión del Primer Festival Folclórico de nuestro Departamento se la denominó “Capital Folclórica del Beni”. En 1997 fue declarada por el V Encuentro Internacional de Arquitectos como “Capital Espiritual de los Pueblos Misionales del Cono Sur”.
Su fiesta patronal se ha convertido en un atractivo turístico, porque este pueblo mantiene viva su cultura, representada en la danza de los macheteros, en el resplandor pirotécnico de los achus y en la devoción de las abadesas, elementos en que se fusionan la tradición religiosa jesuítica y las creencias indígenas moxeñas.
Gracias al apostolado del Padre Enrique Jordá, la Iglesia de San Ignacio de Moxos fue restaurada y anexo a ella fue construido el Museo de Arte Sacro, donde se exponen importantes piezas del arte misional, últimos vestigios del riquísimo patrimonio artístico de la Iglesia en la época jesuítica.
Este párroco -con ayuda de otras personas- también se encargó de recuperar más de 4.000 páginas y más de doscientos sesenta títulos de partituras, generalmente música para coro acompañada de una orquesta con violines, compilada por el sacerdote musicólogo Piotr Nawrot. Importante colección que se encuentra salvaguardada en el Archivo Musical de Moxos, a cargo del Cabildo Indigenal y los Maestros Solfas, con el pleno conocimiento que éstos tienen de su valor.
Asimismo, la Hermana María Jesús Echarry incentivó en los niños moxeños el arte de la música, enseñándoles a tocar instrumentos nativos como la flauta y el violín. Posteriormente se creó la Escuela de Música que actualmente cuenta con edificio propio, auditorio y su propio coro y orquesta, reconocidos internacionalmente.
Toda esta riqueza cultural se complementa con el paisaje y misticismo de la Laguna Isireri que -como cuenta la leyenda- gracias al “jichi” que habita en ella se mantiene tan majestuosa como siempre.
Actualmente, por gestiones de Miguel Peña, el Ministerio de Culturas registrará y catalogará a San Ignacio de Moxos para que sea declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Todo el Beni tiene una riqueza cultural incalculable y el esfuerzo del pueblo moxeño por mantenerla viva es un ejemplo a emular para preservar nuestra identidad cultural.
|
 | 1 |  |
|
 |
|
|
| 【Cerrar】 |
 |
 |
 |
|